JUVENTUDES PENSANDO EN Y DESDE AMÉRICA

Programa de formación para fortalecer las capacidades de investigación social de juventudes de Centroamérica y México.

sobre el programa

Juventudes Pensando en y desde América es un programa de formación dirigido a juventudes investigadoras de Centroamérica y México que busca fortalecer sus habilidades para la investigación social y promover la producción de conocimiento situado, crítico y conectado con las realidades de la región.El programa parte del reconocimiento de que existen pocas oportunidades de formación investigativa flexibles y accesibles para las juventudes mesoamericanas. Frente a ello, propone un espacio de aprendizaje e intercambio que incentive la vocación investigativa y permita cuestionar desde dónde y para qué producimos conocimiento.Participaron juventudes de Nicaragua, Costa Rica, Honduras, El Salvador, Guatemala y México.

¿Cómo trabajamos?

La metodología se inspiró en los principios de la educación popular, colocando en el centro la participación, la experiencia y la construcción colectiva.Se buscó generar un espacio seguro de encuentro entre juventudes y personas facilitadoras, donde los conocimientos teóricos y metodológicos pudieran dialogar con las experiencias y realidades de los distintos territorios.El proceso también promovió el reconocimiento de los saberes ancestrales, conocimientos comunitarios y epistemologías del Sur Global, así como una reflexión crítica sobre las estructuras de poder y las narrativas hegemónicas presentes en la producción de conocimiento.

El programa se desarrolló mediante tres módulos, complementados con talleres y webinares.

01. Mitos y realidades de la investigación social

El primer módulo invitó a cuestionar algunas ideas tradicionales sobre cómo se produce conocimiento.

Se reflexionó sobre la necesidad de superar la oposición entre investigación cualitativa y cuantitativa y reconocer que ambos enfoques pueden complementarse. También se discutieron las desigualdades presentes en los espacios académicos, particularmente las barreras que enfrentan mujeres y juventudes para que sus aportes sean reconocidos.

Finalmente, se problematizó la idea de una investigación completamente neutral, reconociendo que las personas investigadoras también están atravesadas por sus experiencias y contextos.

02. Desconstrucción de la enseñanza

El segundo módulo propuso revisar críticamente las formas tradicionales de producir y transmitir conocimiento desde las universidades.

Se abordaron conceptos como conocimiento situado, interculturalidad, interdisciplinariedad e interseccionalidad, reconociendo que las experiencias y posiciones sociales también intervienen en la construcción del conocimiento.

El pensamiento crítico se trabajó no solamente como una herramienta académica, sino como una práctica vinculada con las experiencias comunitarias, sociales y políticas de las juventudes latinoamericanas.

03. Enfoques metodológicos y herramientas de análisis

El tercer módulo acercó a las juventudes a experiencias concretas de investigación.

Más que concentrarse únicamente en la teoría, permitió conocer estrategias metodológicas utilizadas en investigaciones orientadas a la co-creación de memorias comunitarias, recuperación de saberes ancestrales y comprensión de problemáticas locales.

 

Se destacó la importancia de desarrollar investigaciones participativas y colaborativas capaces de producir conocimiento y, al mismo tiempo, contribuir a mejorar las condiciones de las comunidades.

Talleres y webinares

Los módulos se complementaron con espacios prácticos destinados a fortalecer herramientas para investigar y comunicar resultados.

Se trabajaron temas como:

  • Tecnologías de la información y comunicación aplicadas a la investigación social.
  • Redacción de artículos científicos.
  • Herramientas para el análisis cualitativo.
  • Investigación social con enfoque cuantitativo.
  • Etnografía digital.
  • Feminismos e interseccionalidades en las Ciencias Sociales. 

Principales aprendizajes

El proceso permitió reafirmar la importancia de generar oportunidades para que las juventudes desarrollen una vocación investigativa vinculada con sus territorios y comunidades.

Uno de los aprendizajes centrales fue reconocer que el conocimiento se produce en contextos sociales, culturales, históricos y materiales específicos. Por ello, investigar los problemas de la región requiere enfoques capaces de reconocer su complejidad y múltiples causas.

El programa también mostró el interés de las juventudes por continuar aprendiendo mediante procesos basados en “aprender y reflexionar haciendo” y fortaleció la colaboración regional entre jóvenes investigadores e investigadoras. 

Retos y áreas de oportunidad

La virtualidad permitió reunir a personas de distintos países, pero también limitó algunos procesos de socialización e intercambio.

Las condiciones laborales y económicas de las juventudes dificultaron en algunos casos la participación continua. Para facilitar el acceso a materiales y grabaciones se utilizó una plataforma de gestión del aprendizaje.

Como áreas de oportunidad se identificaron ampliar las futuras convocatorias mediante organizaciones aliadas y fortalecer metodologías que favorezcan todavía más el intercambio de experiencias y saberes.

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